TV vs Streaming
El streaming ya está superando el consumo de TV. Sabíamos que esto pasaría en algún momento, pero no sabíamos que sucedería tan pronto. Este mes, Nilsen, empresa líder en medición y análisis de audiencias, lanzó un reporte acerca del consumo de televisión tradicional y streaming; en él, se ven reflejadas las preferencias de consumo de audiencias estadounidenses, donde hallamos una clara preferencia por el consumo streaming.
Esto no ha sido impedimento para que las marcas siguen publicitándose en TV y es que, a pesar de todos los beneficios que otorga la pauta digital, la televisión aún es uno de los medios que mayor visibilidad brinda y, además, permite a las marcas la posibilidad de conectar con ciertos segmentos de mercado como la generación X, baby boomers, amas de casa, etc. Sin embargo, estos probablemente no son el segmento objetivo de todas las marcas, ni por cuestiones demográficas ni conductuales, y vemos reflejado ello en el aumento de inversión en medios digitales.
Las audiencias más jóvenes o aquellas que más se han adaptado a la tecnología, pasan poco tiempo consumiendo TV, por custiones de costumbre y porque que cada vez nos acostumbramos más al control de ver lo que queramos en internet, sin la necesidad de esperar horarios de transmisión y teniendo la posibilidad, incluso, de no ver molestos anuncios, lo que nos lleva a preguntarnos, ¿qué factores influyen en la preferencia del streaming vs. televisión tradicional? y, ¿qué podemos aprender de ello?
Algo que es evidente sobre el streaming es el control que otorga a los usuarios. Desde la posibilidad de elegir qué y en qué determinado momento ver el programa que te plazca, hasta la posibilidad de pausar, cerrar y migrar con facilidad a cualquier otra plataforma. En el mundo del streaming somos libres de movilizarnos a son de nuestros deseos, mientras que en televisión estamos condicionados a una parrilla de canales en la que, probablemente, no siempre encontremos algo que nos entretenga. También, es verdad que muchas personas utilizan los medios tradicionales como fuente de información, sin embargo, estos también están perdiendo credibilidad; lo que sin duda genera que nuestra aceptación hacia el contenido en streaming aumente.
Además, la constante interacción con el mundo digital y con sus capacidades de control e inmediatez han hecho que necesitemos de estas cualidades en medios que antes no requerían de esto.
Si de algo estamos seguros es que el mundo digital ofrece mayor posibilidad de inmersión, entiendo esta como la facultad para conectar y adentrarnos al contenido que entramos en el. De hecho, plataformas como Netflix han llevado esto al siguiente nivel, ofreciendo películas y series en las que los usuarios pueden decidir qué rumbo tomarán los protagonistas (Bandersnatch, Relaja tu mente y Sobrevivir es el reto, son algunas de ellas).
Algo obvio es que la TV es uno de esos medios que no te permite huir de la publicidad, desde las menciones hasta las pautas comerciales, siempre hay algo que “interrumpa” nuestra programación, lo que resulta molesto y ha impulsado a muchas personas a muchas personas a preferir el streaming ante la TV. Aunque sabemos que Netflix y Disney han anunciado estar preparando planes con publicidad, sabemos que se cuenta con la posibilidad de huir de ella adquiriendo otro tipo de planes. Un reto que ya conocíamos y que empieza a presentarse en más plataformas: generar contenido de nuestras marcas sin que nos den “skip”.
Este estudio sobre el consumo de streaming vs. TV refleja las preferencias de un mercado estadounidense, sin embargo, es probable que dicho comportamiento se vea reflejado en en el resto del mundo, como suele suceder con la mayoría de tendencias que, por lo regular, empiezan a mostrarse en Europa, Asia o América del Norte y, posteriormente, terminan gobernando el resto del mundo, lo que nos lleva a preguntarnos ¿cuánto tiempo debemos esperar a que esto suceda en latinoamérica? Y ¿cómo debemos prepararnos para manejar esto?






